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Extracción
"casera" de ADN
(y comparación con el protocolo normalizado)
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La presente práctica se puede realizar
perfectamente en una cocina normal de una casa. Es más,
en un laboratorio de un centro de enseñanza media es
frecuente que no se disponga de aparatos o reactivos necesarios
para llevarla a cabo y que, por el contrario, siempre hay en
una cocina (nevera con congelador, batidora, hielo, etc.)
MATERIAL Y REACTIVOS
- Muestra vegetal
- Agua (destilada o mineral)
- Sal de mesa
- Bicarbonato sódico
- Detergente líquido o champú
- Alcohol isoamílico a 0ºC
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- Batidora
- Nevera
- Colador o centrífuga
- Vaso
- Tubo de ensayo
- Varilla fina
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FUNDAMENTO
La extracción de ADN de una muestra celular
se basa en el hecho de que los iones salinos son atraídos
hacia las cargas negativas del ADN, permitiendo su disolución
y posterior extracción de la célula. Se empieza
por lisar (romper) las células mediante un detergente,
vaciándose su contenido molecular en una disolución
tampón en la que se disuelve el ADN. En ese momento,
el tampón contiene ADN y todo un surtido de restos moleculares:
ARN, carbohidratos, proteínas y otras sustancias en menor
proporción. Las proteínas asociadas al ADN, de
gran longitud, se habrán fraccionado en cadenas más
pequeñas y separado de él por acción del
detergente. Sólo queda, por tanto, extraer el ADN de
esa mezcla de tampón y detergente, para lo cual se utiliza
alcohol isoamílico, probablemente el único reactivo
de esta práctica que no suele haber en una cocina.
REALIZACIÓN
- Preparar el tampón con los siguientes
ingredientes y mantener en la nevera o en un baño de
hielo triturado:
- 120 ml de agua, si es posible destilada
y si no mineral. No usar agua del grifo.
- 1,5 g de sal de mesa, preferiblemente
pura.
- 5 g de bicarbonato sódico.
- 5 ml de detergente líquido o champú.
- Elegir la muestra que va a proporcionar el
ADN entre los vegetales que pueda haber en la cocina (cebolla,
ajo, tomates, etc.) y cortarla en cuadraditos.
- Triturar la muestra con un poco de agua en
la batidora accionando las cuchillas a impulsos de 10 segundos.
Así se romperán muchas células y otras
quedarán expuestas a la acción del detergente.
- Mezclar en un recipiente limpio 5 ml del
triturado celular con 10 ml del tampón frío
y agitar vigorosamente durante al menos 2 minutos. Separar
después los restos vegetales más grandes del
caldo molecular haciéndolo pasar por un colador lo
más fino posible. Lo ideal es centrifugar a baja velocidad
5 minutos y después pipetear el sobrenadante.
- Retirar 5 ml del caldo molecular a un tubo de ensayo y añadir
con pipeta 10 ml de alcohol isoamílico enfriado a 0ºC.
Se debe dejar escurrir lentamente el alcohol por la cara interna
del recipiente, teniendo éste inclinado. El alcohol
quedará flotando sobre el tampón.
- Se introduce la punta de una varilla estrecha hasta justo
debajo de la separación entre el alcohol y el tampón.
Remover la varilla hacia delante y hacia atrás y poco
a poco se irán enrollando los fragmentos de mayor tamaño
de ADN. Pasado un minuto retirar la varilla atravesando la
capa de alcohol con lo cual el ADN quedará adherido
a su estremo con el aspecto de un copo de algodón mojado.
RESULTADOS
El producto filamentoso obtenido de la extracción
no es ADN puro ya que, entremezclado con él, hay fragmentos
de ARN. Una extracción "profesional" se realiza
añadiendo enzimas que fragmentan las moléculas
de ARN e impiden que se unan al ADN.
Resulta curioso comparar este método
de extracción con el correspondiente protocolo que siguen
los laboratorios de análisis: Protocolo
QIAGEN de purificación de ADN
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